Un estudio desmonta un mito de la comida para mascotas: perros y gatos no eligen lo que el marketing dice

¿Y si buena parte de lo que da por sentado la industria de la comida para mascotas no fuera del todo cierto? Un estudio de la Universidad Estatal de Oregón (EE. UU.) puso el dedo en una de las creencias más repetidas del sector: que los gatos, cazadores por naturaleza, necesitan y prefieren dietas con un porcentaje muy alto de proteína. Cuando los investigadores midieron qué eligen realmente los animales, los números no se parecían a los del marketing.
La investigación se publicó en el Journal of Experimental Biology y sigue siendo la referencia sobre el tema, porque nadie ha vuelto a plantear el experimento con el mismo control. Te contamos qué encontró y por qué te importa cuando estás delante de la estantería de los sacos.
El mito de la proteína
Durante años se ha asumido que un gato necesita entre un 40 y un 50 % de proteína en su dieta. Es un mensaje que el marketing de muchos piensos ha convertido casi en dogma, con lobos en la bolsa y palabras como «ancestral» o «alto en proteína» en letras grandes.
El problema de los estudios anteriores era metodológico: si dejas elegir a un gato entre comidas que no saben igual de bien, no estás midiendo lo que su cuerpo necesita, sino cuál le gusta más. Y ahí sí gana la proteína en los gatos y la grasa en los perros.
El hallazgo clave: cuando se iguala la palatabilidad —es decir, cuando todas las comidas resultan igual de apetecibles al margen de su composición— tanto perros como gatos eligen una proporción de nutrientes muy distinta de la que escogerían guiándose solo por el sabor. Lo que les gusta y lo que su cuerpo pide no coinciden.
Cómo se hizo el estudio
El equipo trabajó durante 28 días con 17 perros y 27 gatos adultos sanos. A cada animal se le ofrecían cuatro comidas experimentales con una palatabilidad similar pero con distinta composición: una alta en proteína, una alta en grasa, una alta en carbohidratos y una equilibrada. Podían combinarlas libremente hasta una cantidad de calorías fijada de antemano, de modo que cada animal fijaba su propia proporción de macronutrientes.
Al separar el factor «sabor» del factor «composición», los investigadores pudieron ver qué elegían los animales cuando el atractivo del plato no condicionaba la decisión.
Los números que no encajan con la etiqueta
Estos fueron los promedios tras los 28 días:
| Especie | De dónde sacaron más calorías | Y en segundo lugar |
|---|---|---|
| Perros | Grasa, un 41 % | Carbohidratos, un 36 % |
| Gatos | Carbohidratos, un 43 % | Proteína, un 30 % |
El dato del gato es el que descoloca: un 30 % de proteína está muy por debajo del 40-50 % que la industria daba por necesario. Y el carbohidrato, que el discurso comercial suele presentar como relleno barato, resultó ser de donde el gato sacaba la mayor parte de su energía cuando podía elegir sin que el sabor le guiara.
Los autores señalaron además que la edad y la composición corporal influían en la proporción elegida, lo que apunta a una base fisiológica detrás de la decisión y no a un capricho. En los gatos mayores observaron un detalle relevante: les cuesta más gestionar la proteína que no llegan a aprovechar, algo a tener en cuenta cuando se plantea la dieta de un gato senior.
Por qué te interesa como dueño
La lectura no es «el pienso que le das está mal», sino algo más útil: las cifras que aparecen en el marketing no son necesariamente las que mejor responden a lo que un perro o un gato necesitan. Las etiquetas con reclamos llamativos venden muy bien, pero no siempre equivalen a la mejor elección para tu animal concreto.
Y un matiz importante que no vale saltarse: el estudio se hizo en colaboración con el centro de nutrición de una empresa de alimentación para mascotas. Eso no lo invalida —está publicado en una revista científica con revisión por pares— pero sí conviene saberlo, igual que conviene mirar quién financia cualquier investigación antes de dar sus conclusiones por definitivas.
Como siempre te contamos en Dakorely, la mejor guía no es el eslogan del saco: es leer la composición, conocer las necesidades reales de tu mascota y confirmar con tu veterinario.
Fuente
Hall, J. A.; Vondran, J. C.; Vanchina, M. A.; Jewell, D. E. «When fed foods with similar palatability, healthy adult dogs and cats choose different macronutrient compositions». Journal of Experimental Biology, 2018. DOI: 10.1242/jeb.173450
🐾 ¿Quieres aprender a elegir el alimento de tu perro por criterio y no por marketing? Te lo explicamos paso a paso en nuestra guía sobre cómo escoger el mejor pienso para perros.