SALUD

Síntomas de leishmaniasis en perros: signos frecuentes y cuándo actuar

julio 22, 2026 · NADIIA

Perro con síntomas de leishmaniasis: pérdida de pelo alrededor de los ojos, lesiones en la piel, uñas largas curvadas, adelgazamiento, apatía y ganglios inflamados
Israel Pérez Asín, veterinario colegiado nº HU-1355

🩺 Revisado por Israel Pérez Asín, veterinario colegiado nº HU-1355

Última revisión: 21 de agosto de 2026 · Cómo verificamos nuestros contenidos

Los síntomas de leishmaniasis en perros pueden incluir pérdida de pelo alrededor de los ojos, lesiones en la piel, uñas que crecen demasiado, adelgazamiento, apatía o ganglios inflamados. Pero no existe un orden fijo ni todos los perros presentan los mismos signos: algunos pueden acudir al veterinario por una hemorragia nasal sin mostrar ningún otro síntoma visible. Reconocer los cambios y pedir una valoración a tiempo es lo importante.

🩺 Signos frecuentes de leishmaniasis, de un vistazo

Pelo: pérdida alrededor de ojos, orejas u hocico.

Piel: caspa, heridas que no curan, úlceras o nódulos.

Uñas: crecimiento rápido, largo y curvado.

Estado general: peso, apatía o ganglios inflamados.

Ojos: enrojecimiento, inflamación o secreción persistente.

Alarma: sangrado nasal, dolor o decaimiento marcado.

Un perro puede presentar varios signos, uno solo o ninguno durante un tiempo. Los síntomas orientan, pero no permiten confirmar la enfermedad sin pruebas veterinarias.

¿Cuáles son los síntomas de la leishmaniasis en perros?

La leishmaniosis puede afectar a la piel, el pelo, las uñas, los ojos y distintos órganos. Algunos signos son fáciles de ver en casa y otros solo se detectan mediante una exploración y una analítica.

Es importante no hablar de “primeros síntomas” como si existiera una secuencia obligatoria. En unos perros los cambios cutáneos son lo primero que nota la familia; en otros puede haber cansancio, adelgazamiento o sangrado por la nariz. También hay perros infectados que no presentan signos clínicos visibles.

Síntomas en la piel y el pelo

Las alteraciones de piel y pelo son frecuentes y pueden hacer sospechar de leishmaniosis, sobre todo si persisten o se acompañan de otros cambios.

  • Pérdida de pelo alrededor de los ojos: puede crear el aspecto de unas “gafas” alrededor de la mirada. También puede aparecer en orejas, hocico u otras zonas de la cara.
  • Caspa y descamación: piel seca, con escamas o aspecto apagado, especialmente en cabeza, orejas o lomo.
  • Heridas que no cicatrizan: pequeñas úlceras, costras o lesiones persistentes, por ejemplo en orejas, hocico, codos o corvejones.
  • Nódulos o engrosamiento: bultos o áreas de piel más gruesa que deben ser valorados.
  • Pelo frágil o caída difusa: un cambio general del manto, a veces acompañado de pérdida de peso o apatía.

Una foto no diagnostica: alergias, sarna, hongos, dermatitis bacterianas y otras enfermedades pueden provocar lesiones muy parecidas. Si una herida no mejora o va a más, pide cita veterinaria.

Uñas largas y curvadas: un signo característico

La onicogrifosis es el crecimiento anormal de las uñas. Pueden crecer más rápido de lo habitual, hacerse excesivamente largas y curvarse como garras. Es un signo característico de leishmaniosis, aunque por sí solo tampoco confirma la enfermedad.

Si tienes que cortar las uñas con mucha más frecuencia que antes, o notas este cambio junto con pérdida de pelo, lesiones de piel, apatía o adelgazamiento, coméntalo en la consulta.

Peso, apetito, energía y ganglios

La leishmaniasis también puede dar señales más generales. A veces son sutiles y se confunden con el envejecimiento, el calor o un periodo de menor actividad.

  • Adelgazamiento: pérdida de peso o masa muscular, incluso aunque el perro siga comiendo de forma habitual.
  • Apatía: menos ganas de jugar, de salir a pasear o de hacer actividades que antes disfrutaba.
  • Pérdida de apetito: puede aparecer en algunos casos, aunque tiene muchas otras causas posibles.
  • Ganglios inflamados: pueden palparse como pequeños bultos bajo la mandíbula, delante de los hombros o detrás de las rodillas.
  • Fiebre o malestar general: requieren una valoración veterinaria, con o sin otros síntomas.

Síntomas en los ojos

La leishmaniosis puede afectar a los ojos. Enrojecimiento persistente, inflamación de los párpados, secreción, dolor, sensibilidad a la luz o cambios visibles en el ojo son motivos para consultar sin demora.

Estos problemas pueden tener muchas causas y no deben tratarse en casa con colirios humanos o medicamentos de otra mascota. Una exploración veterinaria es necesaria para proteger la visión y conocer el origen del problema.

Sangrado de nariz y otros signos de alarma

El sangrado nasal, también llamado epistaxis, puede aparecer en perros con leishmaniosis. A veces se acompaña de otros signos y, en ocasiones, puede ser el único cambio que la familia observa. Tiene otras causas posibles, pero siempre requiere atención veterinaria.

También conviene pedir cita cuanto antes si observas cojera, dolor articular, encías pálidas, vómitos repetidos, decaimiento intenso o un empeoramiento rápido del estado general.

El daño renal puede empezar sin síntomas visibles

La afectación renal es una de las complicaciones que más influye en el pronóstico. El punto importante es que puede comenzar sin que el propietario observe aumento de sed, más orina o vómitos. Estos signos pueden aparecer cuando el problema renal ya está más avanzado.

Por eso la analítica de sangre y orina es esencial cuando el veterinario sospecha leishmaniosis o realiza el seguimiento de un perro diagnosticado. Es la forma de valorar el estado general y detectar alteraciones que no se ven a simple vista.

Qué hacer si sospechas de leishmaniasis

  1. Anota los cambios. Desde cuándo aparecen, dónde están y si avanzan.
  2. Haz fotos de seguimiento. Pueden ayudar al veterinario a ver la evolución de una lesión, pero no sustituyen el diagnóstico.
  3. Pide cita. No hace falta esperar a que se reúnan varios signos.
  4. Explica el contexto. Indica si vivís o habéis viajado a una zona de riesgo y qué protección antiparasitaria utiliza tu perro.

Para entender cómo se contagia, cómo se confirma, qué tratamiento puede indicar el veterinario y cómo prevenirla, consulta nuestra guía completa sobre la leishmaniasis en perros.

Preguntas frecuentes sobre síntomas de leishmaniasis

¿Cómo saber si mi perro tiene leishmaniosis?

Los síntomas pueden hacer sospechar, pero no confirman la la enfermedad. El veterinario necesita valorar el caso y solicitar las pruebas adecuadas.

¿Puede un perro tener leishmania sin síntomas?

Sí. Un perro puede tener infección confirmada y estar clínicamente sano. El resultado debe interpretarse junto con la exploración y los análisis.

¿La pérdida de pelo significa siempre leishmaniasis?

No. Puede tener muchas causas, como alergias, parásitos, infecciones de piel o problemas hormonales. Si la pérdida de pelo persiste o se acompaña de otros cambios, pide cita.

¿Los síntomas de la leishmaniasis desaparecen con el tratamiento?

Muchos perros responden bien al tratamiento y pueden mejorar la piel, el pelo, el peso y la energía. Pero la evolución depende muchísimo del estadio de la enfermedad y, sobre todo, del daño renal existente. Por eso el seguimiento veterinario y las analíticas son tan importantes.

🐾 Esta guía tiene carácter informativo y no sustituye el diagnóstico ni el criterio de tu veterinario. Si observas síntomas compatibles o cualquier empeoramiento del estado general de tu perro, pide cita cuanto antes.

«`